Feeds:
Entradas
Comentarios

Archivos de la categoría ‘Independencia de Colombia’

La Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango, del Banco de la República, pone a disposición del público, una gran cantidad de información sobre los departamentos de Colombia, como ayuda para las tareas de la población estudiantil del país. Entre los departamentos figuran varios documentos y datos sobre el Cauca, en varios temas como historia, geografía, antropología, arqueología, entre otros.

Consulte este sitio AQUÍ

A continuación lea algunos apartes relacionados con la historia del Cauca:

El departamento estaba poblado por indígenas de las tribus guanacas, pijaos, pances, calotos, guaambianos y otras más, algunas de ellas han logrado sobrevivir y se organizan actualmente en resguardos indígenas.

El primer conquistador en llegar al territorio fue Sebastián de Belarcázar, en los siguientes textos puede leer el proceso de conquista de la región:

Belalcázar descubre a Popayán y funda las villas de Cali y Timaná, y prosigue en su descubrimiento En este capítulo del libro: Historia general de las conquistas del Nuevo Reino de Granada, Lucas Fernández de Piedrahita describe como fue la conquista, por parte de Sebastián de Belarcázar, de Popayán y Cali, y los conflictos con Lorenzo de Aldana.

Primera protesta: Popayán Este documento que se presenta en el libro: Lecturas de Historia Colonial II. Las leyes nuevas y su promulgación en la Nueva Granada (1542-1550), es un acta de la sesión celebrada por el cabildo de Popayán para suplicar sobre las nuevas leyes y ordenanzas recibidas, 16 de agosto de 1544.

Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada Gobierno de Lorenzo de Aldana en el sur. Vuelve al sur y funda la ciudad de Cartago, en la provincia de Quimbaya. Llega Andagoya de España á Cali por el Dagua, y es recibido como Gobernador. Sale de nuevo Robledo de Anserma al norte y descubre el valle de Aburrá, hoy Medellín. Atraviesa el Cauca, y en la provincia de Hebejico funda en 1541 la ciudad de Antioquia.

En 1540 se crea la provincia de Popayán, la cual incluía a Nariño, Belalcázar fue nombrado gobernador vitalicio de esta provincia, en 1541 los dominios fueron ampliados a la mayor parte del territorio colombiano (excepto el norte y nororiente). Durante la primera mitad del siglo XIX Popayán continuó siendo un importante centro político y comercial.

En 1919 la provincia hizo parte del departamento de Cundinamarca, en 1821 convertido en departamento del Cauca, entre 1831 y 1857 nuevamente fue la provincia de Popayán. En 1857 adquirió el rango de estado federal del Cauca, con poder sobre Pasto, Cauca, Chocó, Buenaventura y Caquetá. En 1886 fue elevado a departamento y se ratificó en 1910, los territorios anexos fueron segregados a principios del siglo XX.

Más sobre la historia del Cauca en:

Viajes por Colombia 1823 y 1824, capítulo XVII En este capítulo del libro Viajes por Colombia 1823 y 1824,Charles Stuart Cochrane describe las impresiones de su viaje por el departamento del Cauca en la segunda década del siglo XIX.

Estructura de la producción de oro en las minas de la Real Corona: Chisquío (Cauca) en el siglo XVII Artículo de Guido Barona B. sobre la formación de los enclaves mineros en el Cauca, sus aspectos sociales y económicos. Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura. No.11, 1983.

Haciendas y estructura agraria en el Valle del Cauca, 1810-1850 Artículo de José Escorcia donde estudia la hacienda como una estructura agraria heredada de la colonia. Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura. No.10, 1982.

Documentos para la historia social de Popayán en el siglo XVIII Artículo de Peter Marzahl donde se describen los aspectos de la vida social y económica de este centro regional de la América española. Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura. No. 5, 1970.

C.H. Simmonds y los comienzos de la navegación a vapor en el alto Cauca Texto de Germán Patiño sobre el desarrollo de la navegación a vapor el alto Cauca y sus incidencias en la conformación territorial.

Read Full Post »

Historia Hoy: Aprendiendo con el Bicentenario de la Independencia, es un plan amplio, participativo y plural que encuentra en la celebración de los 200 años de la Independencia nacional, un argumento perfecto para estimular el desarrollo de pensamiento científico y para reflexionar sobre la manera como estamos enseñando y aprendiendo historia y ciencias sociales.

El programa cuenta con tres etapas que son: Los estudiantes preguntan (I), Construyendo respuestas (II) y Historias locales, memoria plural (III).

La primera etapa se inició en agosto de 2008. En esta, los niños, niñas y jóvenes de educación básica, media y superior del país pudieron hacer y enviar sus preguntas sobre cualquier tema, evento, personaje, acción, idea que desearan saber sobre el periodo de la Independencia en Colombia. Estas preguntas participaron en un concurso (“Los Estudiantes preguntan”), en el cual se seleccionaron 200 ganadoras, que se publicaron en la cartilla “200 años, 200 preguntas”.

Teniendo ya las 200 preguntas elegidas, lo que se busca en la segunda etapa del Programa (que va de 2009 hasta 2010) es que los estudiantes mismos puedan responderlas a través de la investigación. Para tal fin el programa ha proveído de herramientas e insumos a los estudiantes (como la “Colección Bicentenario”, “Libros de texto digitalizados” y el “Metabuscador” del “Archivo Virtual”). Estas respuestas podrán participar en dos concursos, uno para estudiantes de básica y media y otro para estudiantes de educación superior.

Finalmente, en la tercera etapa de Historia Hoy, los estudiantes podrán investigar el papel que jugó su localidad durante el proceso de la Independencia. Para hacerlo, los alumnos contarán con varios recursos y fuentes sobre la historia de su región (tanto actuales como del pasado) que, gracias al trabajo previo de los estudiantes de Educación Superior, estarán a su disposición en el Portal Colombia Aprende. Además podrán usar los recursos disponibles en cada una de sus localidades.

Ingrese en esta página haciendo clic AQUÍ

Read Full Post »

Autor: Víctor Quintero

El personaje biografiado Domingo Belisario Gómez nació en Almaguer en 1761, a quien por antonomasia se le conoció como el Cura del Trapiche, donde murió en 1851.

La “Biografía del Cura del Trapiche Domingo Belisario Gómez, 1761-1851” es una sucinta narración cronológica de la existencia del personaje en su contexto histórico, sustentada en la tradición y en documentos procedentes de los archivos: Arroyo, Parroquia del Trapiche y Arquidiócesis de Popayán. El texto biográfico lo complementan 17 apéndices documentales con ilustraciones.

La fuente documental principal utilizada por el autor fue el ARCHIVO EPISTOLAR DE DOMINGO BELISARIO GÓMEZ, el cual consta de 698 folios manuscritos, que en su mayoría son cartas autógrafas dirigidas entre 1.807 y 1.847 a sus confidentes y amigos los próceres Santiago y Manuel José Arroyo. Tales documentos sustentan la memoria de los hechos patrióticos protagonizados por el Párroco y la feligresía del Trapiche.

Este archivo lo recibió en 1928 Víctor Quintero por donación de don José María Arroyo Díez; actualmente es propiedad de la Fundación Caucana de Patrimonio Intelectual y está depositado al cuidado del Archivo General de la Nación. La Fundación Caucana de Patrimonio Intelectual como titular de los derechos patrimoniales del texto. (extracto del Proemio, a cargo de Ricardo Quintero Rivera).

Consulte este interesante libro en el siguiente enlace, que encontré navegando en Internet.

Read Full Post »

Por: OSCAR TOBAR GÓMEZ. MD.

El sistema fluvial de la República de Colombia parte de una de las zonas más bellas de nuestra geografía, El Macizo Colombiano, en él se forma la estrella hidrográfica que está integrada por por los ríos Magdalena, Cauca y Caquetá, en el mismo macizo nace la imponente Cordillera central que, dada su estructura, brinda a sus habitantes todas las variantes climáticas, ya desde las más frías en tierras altas, hasta las bajas cálidas y estivales.

En este paraíso natural se encuentra la población de San Luis de Almaguer, fundada en 1.551 por Alonso de Fuenmayor, yerno de Sebastián de Belalcázar por su matrimonio con María de Belalcázar, hija del caudillo. El Rey Felipe II le concedió a la villa título de ciudad con su correspondiente escudo de armas.

Fue San Luis de Almaguer una de las más importantes ciudades del sur del Nuevo Reino de Granada, sus magníficas minas de oro y esmeraldas atrajeron a la gente más lucida de cuantos españoles llegaron por aquella época al virreinato.

La población se originó en toda la región por la conjunción de diferentes razas. Castellanos descendientes de los primeros conquistadores y de los mineros españoles que posteriormente formarían una clase social única en el contexto de la nueva ciudad. Aborígenes Quillas que habitaban la zona antes de la colonización. Indígenas yanaconas traídos por los españoles como sirvientes desde las altiplanicies quiteñas, negros, traídos para el laboreo de las minas de oro y esmeraldas y finalmente los descendientes de los Incas, quienes huyendo de la terrible matanza que realizara Atahualpa entre los nobles del imperio, se refugiaron en estas tierras, uniéndose al grupo étnico predominante y a la clase social más pudiente de los terratenientes castellanos.

En la estancia de Pukará de la centenaria villa de Almaguer, en el hogar de Don Francisco Gómez Muñoz de Ayala y Doña María Buenaventura Zemanate, vino a la vida el 20 de Diciembre de 1.761 un varón a quien se colocó el nombre de DOMINGO BELISARIO.

Don Francisco descendiente de los primeros conquistadores y perteneciente al clan nobilísimo de los Muñoz de Ayala, fue un padre severo quien supo guiar a su vástago por el camino de la rectitud, imprimiéndole el sello característico de los conductores de almas y de hombres, una recia y firme voluntad.

Gracias a una capellanía que dejara uno de sus parientes, el Capitán Marcelo Verdugo de Guevara y Correa, el joven Domingo Belisario ingresó, pasada su niñez y adolescencia al Real Seminario de la Ciudad de Popayán, como convenía a sus aspiraciones, tánto tiempo reprimidas por falta de los medios adecuados.

Por aquella época éste, era un privilegio solo asequible para determinadas clases sociales pudientes, para poder acceder a él, debía demostrarse limpieza de sangre y antecedentes que lo avalaran. Veamos el documento.

( Declaración de Don. Franco.Gómez Muñoz de Ayala y Señora en la información de Hidalguía de su hijo Domingo Belisario Gómez, para el ingreso en el Seminario.)

Todos los ascendientes de Dn. Bernabé Gómez Cabezas y Dña. Manuela Muñoz de Ayala fueron de los primeros conquistadores de las ciudades de Popayán, Pasto y Almaguer, personajes de todo nobles. Todos los antepasados abolengos de parte de mi padre, de mi madre y de mi mujer, han sido de los primeros que se han tenido por legítimos caballeros, sin mezcla de moros, judíos, montañeses, mulatos, ni penitenciados por el santo oficio, antes sí cristianos viejos y de los primeros conquistadores, según consta en las cedulas de merced de las tierras de Pukará, Gonzalo y el Tablón de los Gómez, que nuestros católicos soberanos se han servido concederles. Que todo ello se halla en los libros capitulares de la ciudad de Almaguer, por eso sin disminución en ninguno, se han merecido los más honoríficos empleos en la de Pasto, Popayán y Almaguer de Alfereces Reales, Ttes. Gobernadores, Regidores, Alcaldes ordinarios, Procuradores de la Santa hermandad y Escribanos de su Majestad.

Fdo. Francisco Gómez Muñoz de Ayala.

Fecho el Correspondiente juramento firmaron los testigos de cuerpo presente.

Don. Nicolás Cayetano de Gonzáles, Don. José Beltrán De la Torre, Don. Melchor de Vargaz Muñoz.

Ante mí. Diego de Vargaz Delgado.

Noto. Pulco.

Copia Fiel.

Avanzando sus estudios le fue conferida la primera tonsura en 1.790 y fue ordenado sacerdote en 1.792. Después de haber hecho con brillo repetidas oposiciones a beneficios y servicios de Popayán, le fue otorgado El Trapiche como parroquia, curato de primera creación.

Siguió posteriormente una brillantísima carrera eclesiástica siendo desde párroco de El Trapiche, Comisario Particular de la Santa cruzada, Juez Eclesiástico, examinador sinodal, Vicario Provincial, hasta Vicario General del Obispado y Rector del Real Seminario de Popayán.

Organizó las viceparroquias de San Juan, Los milagros, San Lorenzo y Lerma. Fue además un eficaz promotor del desarrollo general de la región construyendo escuelas, fomentó la agricultura, la ganadería y las manufacturas tanto en el valle del Patia como en la cordillera. Construyó caminos que comunicaron las poblaciones de su parroquia, realizó el inventario minero con el fin de impulsar la minería y la orfebrería convirtiendo esta industria en negocio productivo para sus feligreses. Comprometido con la educación de los indígenas instauró cátedras especiales en las reservaciones a fin de educar cristianamente a los aborígenes en los dogmas de la religión.

Tanto y tan bien se desempeñó Domingo Belisario Gómez en su parroquia, que según las declaraciones escritas de sus feligreses

” Ninguna feligresía puede hallarse mas contenta con su pastor que la de El Trapiche. Este eclesiástico ha dado las pruebas más relevantes de amor a su rebaño, sin desmentir en un punto el concepto de la opinión pública, pues a pesar del odio que le conservan los facciosos, no ha desamparado ni una vez a su parroquia, en las repetidas invasiones que ha sufrido por aquellos. Su entusiasmo, su generosidad y su política, ha sido baluarte con que a librado de su total destrucción a El Trapiche”.

Evidentemente, apenas iniciada la lucha por la independencia Domingo Belisario Gómez se declaró abiertamente por ella y con él toda su comunidad, en 1.810 había conseguido que varios pueblos de esa jurisdicción abrazasen la causa republicana, lo que le concitó el odio de los Patianos Realistas y también de algunos sacerdotes adictos al rey, entre ellos el Presbítero José María Morcillo, cura de Mercaderes y el Dominico Fray Andrés Sarmiento quienes pusieron precio a su cabeza.

Dada la estratégica posición de El Trapiche, correspondió a esta villa ser el Centro de Operaciones de la Magna Guerra de Independencia del Sur de la Nueva Granada y desde 1.809 hasta 1.826 sus vecinos dirigidos por Domingo Belisario Gómez sacrificaron vidas y bienes en una encarnizada defensa contra las fuerzas españolas.

Debiendo pagar el tributo de su generosidad y valor, viendo morir a sus feligreses bajo las balas españolas y sacrificadas sus mujeres en raptos y violaciones atroces. Pagando onerosas obligaciones de guerra, soportando saqueos vandálicos durante veintiséis veces, Domingo Belisario Gómez probó así el suplicio, encarcelamiento y destierro junto con toda la perdida de sus bienes de fortuna y los bienes eclesiásticos de su parroquia.

En 1.812 los temibles guerrilleros realistas de Patia, al mando del sanguinario mulato Juan José Caicedo, el fraile Dominico de Buga Andrés Sarmiento y el salvaje José Antonio de la Torre, asaltaron El Trapiche saqueando la villa y poniendo precio a Belisario Gómez, ofreciendo quinientos patacones a quien entregara la cabeza del sacerdote.El padre Gómez debió salvarse atravesando a pie el Páramo de las Papas durante varios días de camino hasta Timaná, mientras en El Trapiche los realistas asaltaban su casa, robaban sus bienes y vestían sus hábitos clericales para burlarse de él públicamente.

Veinticinco veces más sufrió la villa el vandalismo de los guerrilleros patianos y el del ejercito español, siendo apresado varias veces su párroco y sometido a tormentos y vejaciones indignas, dada su dignidad sacerdotal.

Con la derrota de la Cuchilla del tambo el 29 de junio de 1.815, Juan Sámano quedó dueño absoluto del sur de la Nueva Granada y el 1ro de julio ocupa a Popayán, conociendo la enconada lucha que por la independencia, libraba el padre Belisario Gómez en El Trapiche, ordena que una escolta vaya a capturarlo pues no puede dejar focos de sedición.

La columna se dirigió al Trapiche donde después de saquear el pueblo, apresó al sacerdote sin atreverse a fusilarlo, como era la órden, debido a su unción sacerdotal, pero escoltado por doce soldados realistas fue remitido a quito a pie, para ser juzgado por el Presidente Montes.

Después de un largo confinamiento el padre Gómez fue sometido a juicio siéndole conmutada la pena de muerte por el destierro a Filipinas, pero pasado algún tiempo el Presidente Montes, conociendo las prendas morales y las virtudes del sacerdote lo restituyó a su curato después de once meses de prisión.

El Trapiche por su posición privilegiada como cuartel y hospital de guerra, se convirtió pronto en centro importantísimo de apoyo para la Magna Guerra, dada la decisión republicana de sus moradores y de su líder el padre Gómez, fue una eficaz ayuda para los jefes independientes, esto le valió a Domingo Belisario el aprecio y amistad sincera de Nariño, Cabal, Bolívar, Sucre, Córdoba y otros próceres, fue por ellos nombrado, Capellán de los Ejércitos Libertadores.

El libertador Simón Bolívar se retiró a El Trapiche después de la derrota de Bomboná, y en este sitio escribió la intimación de rendición al jefe realista, Coronel Basilio Modesto García, de la cual fue portador el presbítero Domingo Belisario Gómez, con amplias facultades para emprender las negociaciones, dejando al fin asegurada la paz del sur de la República. Asegurada la paz de la nación continuó el presbítero Gómez ejerciendo su labor sacerdotal en todo el territorio. Llamado por el obispado para ejercer de nuevo el cargo de Primer Prebendado de la Catedral, declinó el nombramiento para continuar ejerciendo su labor pastoral y terminar la construcción de un nuevo templo para su parroquia, se le confió posteriormente la misión de fundar la parroquia de la Cruz, para zanjar así el pleito que sobre límites jurisdiccionales, sostenían los Gobiernos de Popayán y San francisco de Quito, finalmente abrió un camino desde El Trapiche a la Cordillera Oriental y fue entusiasta propulsor de la educación para el pueblo.

El Gobierno otorgó al Padre Gómez una pensión vitalicia, que el nunca quiso aceptar. El Episcopado le otorgo el nombramiento de Vicario General en ausencia dadas sus magníficas prendas intelectuales y a pesar de su avanzada edad.

Poco antes de su muerte solicitó para la ciudad el nombre de “Bolívar”, en recuerdo del Libertador de la Patria.

El Presbítero Domingo Belisario Gómez falleció el 24 de febrero de 1.851 a los 90 años de edad, amado de sus feligreses, estimado por la ciudadanía y con el reconocimiento de la patria agradecida.

La ciudad de Bolívar Cauca ostenta su busto en la plaza principal como homenaje a uno de los hombres más sobresalientes del Sur del Cauca. Lo propio ocurre en el Municipio de Almaguer y en la Archivo de Historia del Cauca reposa la copia de la Biografía que publicara el Departamento sobre la vida y obra de este ejemplar hombre de Dios y Prócer de la Patria.

Los distinguidos escritores Arcesio Guzmán C. y Víctor Quintero Rivera publicaron en 1.930 sendas biografías del Sacerdote y Prócer.

La Asamblea del Cauca con fecha 30 de Abril de 1.928 rindió honores al Prócer con la Ordenanza numero 51 de la fecha correspondiente.

Bibliografía.

Joaquín Ospina. Diccionario Biográfico y Bibliográfico de Colombia

Gustavo Arboleda. Diccionario Biográfico y Genealógico del Antiguo Departamento del Cauca.

Julio E. Ocampo. El libertador y el Municipio de Bolívar.

FUENTE: TAMPU

Read Full Post »

Fuente: La Nación, Octubre 3, 2010 a las 12:03 am

Por: Camilo Francisco Salas Ortiz

También la mujer huilense, con admirable vocación de heroína, afrontó con altivez e hidalguía todas las vicisitudes de la vida; ni la muerte ni el sufrimiento la arredra cuando de cumplir sus deberes para con Dios y para con la patria se trata.

Hacia finales del siglo XVIII llegaron a la Nueva Granada, y por tanto a nuestra tierra, gente procedente de la Península para dedicarse al comercio y a la administración pública, a través de la compra de impuestos y alcabalas. Ellos se unieron a nuestra sociedad y adquirieron importantes posesiones, como las famosas haciendas de La Manga y La Manguita. Además establecieron, entre otros, lazos de amistad y de negocios con distinguidas personalidades de Santafé. Por eso, cuando el Cabildo de Bogotá declaró la independencia, el 20 de julio de 1810, bajo el animoso verbo de José Acevedo y Gómez, un grupo de residentes en Neiva, amigos del Tribuno del Pueblo, por vínculos de negocios, hicieron lo propio en esta ciudad el 27 del mismo mes y año; los Salas, los López, los Díaz y los Tellos, entre otros, iniciaban dicho proceso de libertad siguiendo a sus socios de la capital del Virreinato.

La causa de la independencia, que recogió el malestar de algún sector de la población que ya se había manifestado durante el alzamiento de los Comuneros en 1781, de cuyos dirigentes se recuerda a Toribio Zapata, Pedro León Perdomo, Gerardo Cardozo, Jacinto Rojas, Vicente Navas; Pascual Castañeda, Salvador Herrera, Francisco de Charres, Cristóbal Rodríguez, y las matronas Manuela Olaya de Charres, Teresa Olaya, Juana Gutiérrez de Celis y Ventura Celis, comprometió a la Provincia de Neiva y a sus hombres en un largo proceso de sangre y dolor. En nombre de la libertad, el Consejo Revisor Electoral de Neiva declaró la Independencia Absoluta en la Provincia de Neiva, el 8 de febrero de 1814. Fueron firmantes del Acta: don Diego Miguel Dussán, Miguel María Ortiz y Durán, Manuel Tello, José Antonio Amézquita, Nicolás de Pombo, José Manuel de Silva, José Rafael Cabrera y Francisco Ramón Parra.

En las Campañas Libertadoras del Sur (1811-1816), los neivanos tuvieron acciones intrépidas. Después del movimiento del 27 de julio de 1810, los patriotas decidieron organizar un ejército regular para la defensa de su causa. El brigadier José Díaz y el Párroco de La Plata, doctor Andrés Ordoñez, organizan sus guerrillas para enfrentar a las fuerzas realistas comandadas por Miguel Tacón, gobernador de Popayán, en el año de 1811; en los sitios de Inzá, Paniquita y Silva logran hacer prisioneros 16 enemigos, y se aprovisionan de armas y municiones. Respecto de estas batallas, el historiador Gilberto Vargas Motta señala en su obra El Huila, Pregón de Libertad (1982):

“Fueron estos encuentros el bautismo de la República y fueron los neivanos los primeros en regar con su sangre el suelo de Colombia Independiente. Nuestros soldados se incorporaron al Ejército Republicano e hicieron gala de su coraje al mando de Antonio Nariño, representante de los Centralistas, en la Campaña del Sur en 1813 y de Antonio Baraya y José María Cabal en las batallas de Alto Palacé, Calibio, Popayán, Cebollas, Tacines y Ejidos de Pasto, donde tuvieron que saborear el cruel acíbar de la derrota”.

En 1815 se expidió la Constitución Federal de la Provincia.

“Luego, viene la época del terror desatada por Pablo Morillo, mal llamado “El Pacificador”. En la plaza principal de Neiva fueron sacrificados el 18 de septiembre de 1816 el brigadier José J. Díaz, los coroneles Benito y Fernando Salas Vargas, el teniente coronel Francisco López, el capitán José María López, el doctor Luis José García, y el teniente Nicolás Monsalve. El 7 de octubre del mismo año fue sacrificado el coronel Manuel Ascencio Tello; además, fueron desterrados el cura y vicario de Neiva, doctor José Antonio Rueda, la familia de los Salas y el niño José Antonio Solano, quien después sirvió a la patria y alcanzó el grado de capitán.

“También la mujer huilense, con admirable vocación de heroína, afrontó con altivez e hidalguía todas las vicisitudes de la vida; ni la muerte ni el sufrimiento la arredra cuando de cumplir sus deberes para con Dios y para con la patria se trata. Juana Casanova de Díaz, Juana López de Salas, Feliciana Torrente de Salas, María Josefa Salas de Tello y María de los Ángeles Vivas de López son nombres que la historia recoge con sacrosanta devoción; ellas entregaron sus esposos a la república y aceptaron valerosas su destierro y el de sus hijos. Y qué decir de las heroínas neivanas Rosaura Rivera, Dolores Salas, Martha Tello, Antonia Moreno y Mercedes Loaiza, quienes ofrendaron sus preciosas vidas en el altar de la patria entre 1816 y 1817, bajo la furia de Morillo. Con sobrada razón expresa el Libertador Bolívar refiriéndose a Neiva: Allí no perecerá el sentimiento de independencia por más que Morillo y sus esbirros asesinen a los patriotas”.

Posteriormente, los soldados neivanos (huilenses) acompañaron a Bolívar en la Campaña del Sur, y con el Libertador fueron hasta el Perú y Bolivia, cubriéndose de gloria y honor.

Read Full Post »

Este es uno de los testimonios originales del proceso político y social de 1810, año fundacional para Colombia en la historiografía tradicional. De hecho se conmemora actualmente su bicentenario. A continuación un abrebocas para que puedan leer un corto aparte de documentos que se conservan transcritos completamente en la Biblioteca Virtual del Banco de la República, que encontrarán AQUÍ:

“A las 12 del día 20 fue don Luis Rubio a pedir prestado un ramillete a don José González Llorente comensal del Fiscal Frías; Llorente lo negó con excusas frívolas; se le dijo que era para disponer la mesa que se preparaba en obsequio del Diputado regio don Antonio Villavicencio, y respondió que se c… en Villavicencio y en todos los americanos. El joven don Antonio Morales, su hermano don Francisco, y el padre de ambos, también don Francisco, Administrador de Aguardientes, cayeron sobre el miserable Llorente, que aquí hacía el personaje de caballero, lo confundieron a golpes hasta que se entró en casa de Marroquín su paisano. Como la escena fue a las 12 en la primera Calle Real y en día de mercado, a la una ya se había comunicado la electricidad por todos los americanos principalmente del medio pueblo que tenía una idea rápida de las cosas. A esta hora se supo que Trillo, Infiesta y otros europeos (que sonaban hacía días como jefes de la conspiración contra nosotros de acuerdo con Valdés del Socorro), estaban sumariados por el Alcalde ordinario Pey, y que su delito constaba de cartas originales que se les habían aprehendido en Tunja dirigidas a convocar a los europeos de aquel partido en Zipaquirá para dar el golpe en ésta contra los principales americanos. Enfurecido el pueblo con esta noticia que hasta allí se había ocultado aguardando la llegada de Villavicencio, cargó sobre la casa de Truxilio, Infiesta y Llorente; las forzó allanando todas sus puertas. El Virrey dio auxilio al Alcalde y así se libertaron los perseguidos de ser arrastrados por el Pueblo. Yo observaba estos movimientos desde el balcón de mi casa, pues toda la manzana de la de Truxilio, estaba rodeada de Pueblo y de soldados a quienes hicieron fuego los perseguidos, pero no hubo desgracia. Serían las cinco de la tarde cuando quedaron en la cárcel esos hombres, y cuando ya la conmoción era generalísima: no había calle en la ciudad que no estu viese obstruída por el pueblo; todos se presentaban armados y hasta las mujeres y los niños andaban cargados de piedras pidiendo a gritos la cabeza de Alba, Frías, Mansilla, Infiesta, Trillo, Marroquín, Llorente y otras con la libertad del Magistral Rosillo. Yo observé que si el Virrey no manda a la Tropa que se esté quieta en los cuarteles sin ofender al Pueblo, el primer paso hostil del Gobierno habría sido la señal para que no quedase un europeo ni ninguno de los americanos aduladores del antiguo sistema. Todo era confusión a las cinco y media: Los hombres más ilustres y patriotas asustados por un espectáculo tan nuevo se habían retirado a los retretes más recónditos de sus casas. Yo preví que aquella tempestad iba a calmar, después que el pueblo saciase su venganza derramando la sangre de los objetos de su odio y que a manera del que acalorado por la bebida cae luego en languidez y abatimiento, iba a preceder un profundo y melancólico silencio, precursor de la sanguinaria venganza de un Gobierno que por menores ocurrencias mandó cortar las cabezas del cadete Rosillo y de Cadenas, sobrinos del Magistral. Veía levantada la fatal cuchilla sobre la garganta de tanto joven ilustre que mezclado en el tumulto, hacía ostentación de un valor y de una resolución que no hallaba objeto donde estrellarse. Penetrado de estas ideas salí de mi casa a las cinco y media dejando a mi desolada familia sumergida en el llanto y el dolor; apenas estuve en la calle cuando el pueblo empezó a llamarme su libertador: Viva nuestro Regidor Acevedo el que iba a ser asesinado por estos pícaros, decían: y chocándose los patriotas unos con otros, todos querían cubrir mi cuerpo sin que se presentase enemigo que me acometiese. Por el aire me condujeron a la plaza que estaba cubierta de gentes armadas gritando al Virrey que hiciese Cabildo extraordinario; pero S. E. abandonado por sus directores Alba y Frías a nada se resolvía. Estos malvados en aquel momento perseguidos por las sombras vengadoras de Rosillo y Cadenas, no hallaban un punto sobre la tierra capaz de sostener su miserable existencia.”

Read Full Post »

En esta ocasión quiero recomendar dos lecturas que caen precisas en este momento del bicentenario en Colombia, y que espero disfruten en sus ratos libres. Agradezco a la Biblioteca Luis Ángel Arango por poner a disposición de todos estos documentos tan importantes para los colombianos:

El primero es el libro Proceso histórico del 20 de Julio de 1810: documentos, que incluye cartas de los protagonistas de esta fecha, escritas entre el 21 de julio de 1810 y los dos meses siguientes al “grito” de independencia. El enlace es: http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/julio20/inicio.htm

El segundo es el libro HECHOS Y GENTES DE LA PRIMERA REPUBLICA COLOMBIANA (1810-1816), más general que el anterior, que contiene una excelente relación cronológica de hechos sobre este período. La dirección es: http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/primera/indice.htm

Read Full Post »

La memoria se planteo desde el inicio mismo de la conquista como un terreno de batalla. Hubo un esfuerzo conciente y metódico por erradicar la memoria ancestral. Al mismo tiempo, la magnitud enmudecedora  del holocausto nativo y las atrocidades innombrables con que se adelanto el exterminio, también fueron objeto de ocultamiento y olvido en la historiografía oficial en la metrópoli y en  las colonias. En lugar del recuerdo esclarecedor se instalaron los mitos que velaban los acontecimientos.

Como los estragos de la conquista y la colonia no se desvanecen de la noche a la mañana, y tampoco la mirada imperial, beneficiaria del saqueo, desdibuja su halo de superioridad civilizatoria y mayor potencia militar, en lapsos breves, sobre todo si lo que acontece es  la continuidad en las relaciones de dominación y en las formas económicas asimétricas, hoy día la memoria continua siendo un territorio de confrontación simbólica.

Al cumplirse 200 años de los procesos de independencias de las republicas del Sur de América, la forma como se recuerdan estos sucesos ha  merecido especial atención del gobierno español, apoyado por el conjunto de corporaciones multinacionales españolas que aún determinan los perfiles de la política exterior hacia la región.

Aferrada la dirección económica y política del Estado español  a los valores y prácticas del orden neoliberal que implosiona en el mundo, tienen presente que la dimensión cultural, el poder suave, es un componente esencial en la  cartografía del dominio internacional. Y se pretende entonces refrenar el recuerdo nativo y  profundo  que esta despertando  de manera incontenible la conciencia de la raíz olvidada de nuestra mayoritaria identidad mestiza.

Hasta ahora, tanto en la antigua metrópoli, como en las antiguas colonias, ha prevalecido el conocimiento de los vencedores, su mirada. Y ha permanecido oculto, ignorado y subvalorado, el conocimiento de los vencidos, su mirada.

Pero, poco a poco, en el Sur de Abya Yala,   ha venido emergiendo el conocimiento, el saber, la otra mirada, en un proceso irrefrenable y creciente.

Los 200 años de las independencias, a semejanza de lo que sucedió con los 500 años de lo que algunos llamaban “descubrimiento” y otros, con mas exactitud , conquista, están desatando un proceso de reflexión y deliberación sobre lo que paso, sus nexos con nuestro presente , y las tareas que quedaron pendientes.

Visite este sitio AQUÍ

Read Full Post »

En 2008, a iniciativa de un grupo de sus investigadores el Real Jardín Botánico se propuso acometer el proyecto de la digitalización de los dibujos del “Fondo Mutis” del Archivo del Centro para su publicación en Internet a través de la web del Jardín.

La dirección apoyó esta propuesta que se puso en marcha juntando recursos y entusiasmos de procedencia variopinta. Aparte del sustancial apoyo del propio Jardín y su dirección en recursos y facilidades, hay que destacar aquí la infraestructura y experiencia del la Biblioteca Digital del RJB en digitalizar y gestionar grandes cantidades de archivos digitales, la experiencia y los conocimientos en bases de datos y la infraestructura facilitada por la Unidad de Coordinación de GBIF en España.

Ingrese al sitio AQUÍ

Read Full Post »


El XV Congreso Colombiano de Historia, continuando el camino abierto por los congresos precedentes, convoca a los estudiosos, docentes e interesados en la disciplina histórica a presentar y someter a discusión pública sus trabajos de investigación, de discusión historiográfica o teórico- metodológica, durante los días 26 a 30 de julio del año 2010, en la ciudad de Bogotá.

El XV Congreso Colombiano de historia es convocado por la Asociación Colombiana de Historiadores, en asocio de varios programas, departamentos y centros de Historia o de Ciencias Sociales de las Universidades con sede en la capital del país, a saber: Escuela Superior de Administración Pública-ESAP, Fundación Universidad Autónoma de Colombia, Pontificia Universidad Javeriana, Universidad Externado de Colombia, Universidad del Rosario, Universidad de la Sabana, Universidad de los Andes, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Universidad Nacional de Colombia-Sede Bogotá, y Universidad Pedagógica Nacional.

El marco de 2010 se presenta cargado de urgencias y de debates para los científicos sociales, los académicos, los docentes y para los ciudadanos en su conjunto: efemérides históricas profundamente significativas para nuestros países. Este XV Congreso reafirma la vocación de los sectores dedicados a la investigación social y a la docencia para aportar al conocimiento y a la discusión de estas y otras problemáticas pertinentes de nuestro presente como nación.

La sede escogida para la realización de este evento bianual, es la ciudad de Bogotá, Distrito Capital. Con el espíritu de reunir la diversidad, acogeremos a los participantes nacionales y extranjeros en el Barrio de la Candelaria, centro histórico de la ciudad, microcosmos de la variedad étnica, cultural, turística y gastronómica del país; en las instalaciones de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, y en varios auditorios aledaños, facilitados por diversas instituciones que nos han prestado su apoyo generoso.

Ingrese a la página del XV Congreso AQUÍ

Read Full Post »

Older Posts »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 252 seguidores