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Archive for the ‘Opinión’ Category

Este blog presenta una gran cantidad de información sobre cada una de las actividades que se celebran en el Cauca con ocasión del bicentenario de la independencia, y el papel de los caucanos en este capítulo fundacional de la República de Colombia

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gracias 

He quedado atónito ante la imagen que se transmite en Youtube sobre Popayán y su procesión del miércoles santo. En el centro de Popayán reina la inseguridad nocturna, incluso en el contexto mismo de esta conmemoración emblemática para nuestra ciudad. La idea de que “el centro está peligroso en las noches” hace que menos gente acuda a sus calles, lo cual es perfecto para aumentar la inseguridad, es una trampa de doble faz ¿Qué es lo que pasa?

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Si bien no tengo todas las herramientas de juicio para comprender totalmente la nostalgia del articulista, exalto el sentimiento que le mueve a increpar al sector de Chapinero en Bogotá respecto de su propio patrimonio. Lea este artículo en El Tiempo.

Multimedia de un ‘chapineruno’ a un barrio con mucha historia.

De las 26 salas de cine que tuvo el barrio, no queda una sola que proyecte películas. ¿Qué pasó? Respuestas de un ‘chapineruno’ y debut de un espacio de crónicas urbanas en multimedia.

Querido Chapinero: No te vayas, por favor. Hay demasiado en juego.

Y no lo digo porque muchos como yo -hablo de los ya entrados en los 40-, dejamos en tus esquinas la dulce infancia; dulce, literalmente, rebozada de marquesas en Petrona, helados de Robin Hood, ‘negros’ con kumis del Cyrano, obleas de San José, churros de la Castreña, milhojas de San Fermín, manzanas acarameladas de los carritos ambulantes. Dulce, sí.

Tampoco lo menciono por haber empeñado buena parte de la juventud en tus bares ‘noventeros’, todos tan ‘alternativos’, con esos nombres tan garbosos: Transilvania, Bol & bar, Te Veo Grave, La Flor Histeria, Ácido bar, Membrana. No. Lejos de eso.

En realidad te hago este reclamo, mitad ruego, mitad reprimenda, en nombre de los ‘chapinerunos’ de todas las épocas que en el secreto fondo supimos que tú, y sólo tú, definiste el espíritu de la Bogotá del siglo XX, por cuenta de que en tu seno, a lo largo de tantos años, se desarrolló la más bella pasión del entretenimiento: el cine.

Por eso te suplico que no partas. Porque fuiste el distrito de las grandes imágenes, del encuentro para el ‘pantallazo’. Ir a cine fue tu plan favorito. ¿No era así?

Un villorio vanguardista

También te increpo para que resistas, un poco más, por otros motivos. Porque, siendo apenas un Villorrio (así te decían en el siglo XIX), decidiste acoger esa increíble iglesia medio gótica, medio morisca, de Nuestra Señora de Lourdes, inaugurada por allá en 1875. Y eso es mucho.

O porque en 1884 tuviste el honor de ser el destino de la primera línea del tranvía de mulas de la ciudad y del país; así como de haber sido, ¡por favor!, el primer punto en Colombia con servicio telefónico: en una oficina de los hermanos González Benito que conectó con otro punto en el centro de Bogotá.

O porque en 1910, según reposa en el Archivo de Bogotá, fuiste la ruta principal del tranvía eléctrico, cuyo paradero final estaba en la Calle 67 con Carrera 13. ¿Recuerdas que el Bobo del Tranvía, ese atleta autista a quien nadie le supo el nombre, corría por tus calles detrás del coche?

O porque en los años 20, las familias del centro decidieron buscar un poco más de espacio y sus hijos -tus hijos- se convirtieron sin proponérselo en los primeros en adoptar un título que más adelante definiría a un prototipo genial: el ‘chapineruno’.

O porque en los 40, estos ya consagrados ‘chapinerunos’ forjaron un estilo de vida basado en la amabilidad, la amistad, el café y un sentido del humor chispeante que fue su impronta. Por todo esto, te pido que resistas un poco más.

Porque en tus calles, durante los 50 y 60, se pudo transitar a cualquier hora del día y la noche, luego de visitar tus famosos cafés: el Linares (49 con 13), el Amazonas (59 con 13), el Caldas (57 con 13), el Victoria (60 con 13), el Lourdes (63 con 13).

O porque en un amanecer de sábado, por allá en junio de 1968, un poco de mechudos -Libardo Cuervo, Gustavo Arenas, Héctor Mogollón, Henry Castaño, Luis Valencia, Manuel ‘V’, ‘Potocho’, ‘Alfie’ y el poeta Eduardo Zalamea- se tomó el parque abandonado de la 60 con séptima para llenarlo de música, flores y otras hierbas, y de paso asentar el movimiento hippie que luego se apropió de toda la calle 60 (de la carrera 9 a la 13) y cuya base de operaciones fue el pasaje señalado con la nomenclatura 9-65.

¿Recuerdas los nombres de esos almacenes tuyos, símbolos del flower power criollo: Las madres del revólver, Safari Mental, La canasta de besos, Las Piernas Peludas, Cannabis? “Gracias a nosotros, Bogotá y los bogotanos cambiaron de color hasta el día de hoy”, dice Gustavo Arenas.

Y vino la decadencia

Pero todo se jodió. A principios de los 80, tus calles se llenaron de vendedores ambulantes y raponeros. Tu carrera 13 se convirtió en una feria de baratijas, el tráfico reventó, el alcalde Andrés Pastrana construyó ese esperpento de la Troncal de la Caracas, los buenos cafés cerraron, se llenó de prostíbulos -hay 20 hoy, según la alcaldía de Chapinero- y de pronto hubo una invasión gay, hoy tu sello más elocuente. Por eso ahora te dicen ‘Chapigay’.

Eduardo Arias, director de la revista que lleva tu nombre, Chapinero, lo dice clarito: “Ya no hay nada qué hacer por allá, excepto ir a arreglar el celular cuando se jode”.

Pero vuelvo al celuloide, que es por lo que te escribo. ¿Sabes qué pasó con las 26 salas -las que están enumeradas en un recuadro de esta página-, las mismas que no sólo marcaron tu personalidad sino que, además, atravesaron la vida de todos nosotros, tus vecinos y habitantes?

Lamento informarte que hoy no existe un solo teatro que proyecte filmes. Aquellas salas -algunas enormes-, dijeron adiós a finales del siglo XX y principios de este XXI, porque, como ya sabrás, la fiebre del séptimo arte se trasladó a los centros comerciales. Gilberto Gallego, vicepresidente comercial de Cine Colombia, lo explica así: “La comodidad y seguridad de los centros comerciales acabó con las salas de barrio”.

Con todo, intentaré resumirte qué sucedió con algunas de las salas que marcaron tu piel: de eso se trata este multimedia que presentamos hoy en ELTIEMPO.COM, y donde todo está detallado.

Tu más viejo teatro, el Caldas (en la carrera 13 con 57), que se inauguró en 1917 y fue el gran punto de encuentro en las décadas de los 30, 40 y 50, terminó pasando porno en los 80, para luego cerrar en 1992. Hoy está en ruinas. El ‘chapineruno’ Ricardo Silva Silva, de 82 años de edad, recuerda: “En el Caldas vimos con mi hermano toda la serie de Robin Hood, con Errol Flynn. En 1940 pagábamos cinco centavos para ir a gallinero y, con otros cinco, comprábamos un cucurucho de maní, una melcocha y una ‘macaria’, que era una mogolla deliciosa”.

Billares, papelerías y luces

El Palermo, el que en 1946 inauguró el primer sistema de proyección en 70 milímetros, el que aún ostenta el récord nacional de permanencia de una película en cartelera con La novicia rebelde (18 meses y 3 días sin interrupción, en 1965 y 66), ahora es el Palermo Billar Center.

¿Recuerdas el Aladino, allá en la esquina calle 60 con 13? La sala elegante de los años 50 terminó siendo un stripteseadero y ahora es una sede de la la papelería Panamericana.

El Cinelandia, el de la 13, entre 64 y 65, del que decían que lo rondaban los fantasmas, fue el que más aguantó y cerró en 2008, para transformarse en un almacén de luces, pero ya sin estrellas.

El ‘sesentero’ Libertador de la 63, en el edificio de Seguros Bolívar, ahí en el pasaje peatonal que todavía comunica la carrera 13 con la Avenida Caracas, es hoy un tremendo ‘rumbeadero’: Vinacure.

Al teatro Americano, el más cine de barrio de todos, en la 16 con 49, es al que mejor le fue. Hoy es la sede de la Filarmónica Juvenil.

El Metro Riviera, el de las largas cortinas rojas, ¡si lo vieras!, cada sábado recibe 3.500 pachangueros en lo que se considera la mejor fiesta gay del país. Y el Scala, ahí en la 72 con 15, dijo adiós en 1995 y hoy es un complejo de canchas de fútbol 5.

¿Y el Trevi, ese que se destacó por proyectar un cine menos comercial que el de su competencia, con una clara inclinación por la producción europea? Pues desde 1993 pasó del culto al cine al culto de Dios. Actualmente es la Iglesia Pentecostal Dios es Amor.

Por último, te cuento qué fue del Astor Plaza, en la 67. El coloso de las 1.040 sillas, que hasta hace poco fue sede de Eurocine, proyectó su última cinta en 2003 y se transvistió a sala de eventos. En otras palabras, pasamos de Clint Eatswood y Gene Hackman a Tola y Maruja.

¡Ay, Chapinero querido! Tan poquito queda de ti. Ya no consigo dulces, ni viajo en trolley por la carrera 17, ni me encuentro con mis amigos, ni veo cuadras enteras de estilo inglés, ni mucho menos puedo ir a matiné, vespertina o nocturna. Sólo queda tu rumba gay.

No sé si sea irreversible. Tal vez sea simple nostalgia. De todas maneras, no te vayas, por favor.

Aquellas salas chapinerunas

1. Palermo: Calle 45, entre carreras 13 y 14.

2. Trevi: Carrera 13, entre calles 46 y 47.

3. Americano: Carrera 16, entre calles 49 y 50.

4. Nuria: Calle 50, entre carreras 18 y 19.

5. San Luis: Carrera 15, entre calles 53 y 54.

6. Cataluña: Carrera 7, calle 51, esquina.

7. Escorial: Calle 54A, entre 16 y 17.

8. Lucía: Carrera 13, entre calles 56 y 57.

9. Caldas (Prado): Carrera 13, entre 57 y 58.

10. Santa Fe: Calle 57, entre carreras 17 y 18.

11. Metro Riviera: Carrera 13 con calle 58.

12. Stella (Orión): en la 13, entre calles 60 y 59.

13. Aladino: Carrera 13, calle 60, esquina.

14. San Carlos: Carrera 13, entre calles 61 y 62.

15. Comedia: Calle 62, carrera 10, esquina.

16. El Imperio: Calle 63, entre carreras 10 y 13.

17 y 18. Chapinero I y II: Calle 63, entre carreras 10 y 13.

19. Libertador: Pasaje de la 63, entre 13 y Caracas.

20. Roma: Calle 66, entre carreras 17 y 18.

21. Cinelandia: Carrera 13, entre calles 64 y 65.

22. Royal Plaza: Carrera 13, entre calles 66 y 67.

23. Astor Plaza: Calle 67, entre carrera 13 y 12.

24. Teatro Tirso de Molina: Calle 69, entre carreras 17 y 18.

25. Chile: Calle 71, entre carreras 11 y 9.

26. Scala: Calle 72, entre carreras 13 y 14.

Cuatro ejemplos de lo que fueron y en lo que están convertidos hoy

1. Teatro Astor Plaza: El gigante de las 1.040 sillas proyectó su última cinta en 2003. Hoy, una sala de eventos.

2. Teatro Libertador: La sala del pasaje peatonal de la calle 63, entre 13 y Caracas, ahora es una curiosa discoteca.

3. Teatro Cinelandia: Un gran almacén de luces y lamparas, con una enorme bodega, ocupa el lugar del antiguo teatro.

4. Teatro Palermo: Hasta 1993 funcionó este clásico de la calle 45. Hoy es el ‘Palermo Billar Center’.

¿Qué es y busca ‘El Andén’?

El Andén es un provocativo espacio multimedia de Eltiempo.com que revela amplias miradas sobre la Bogotá de nuestros días. Se trata de una nueva y dinámica plataforma digital de la CEET que, con videos, audiogalerías, animación, infografía, música y textos arriesgados, busca tomarle el pulso a esta urbe palpitante. El Andén: pasos de ciudad grande.

MAURICIO SILVA GUZMÁN
DIRECTOR DE CONTENIDO DE EL ANDÉN

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