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A propósito del Informe Nacional de Desarrollo Humano 2011 presentado por el programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (Pnud),el Politólogo y docente de Unicauca Jairo Hernán Ortíz Ocampo hace análisis, especial para El Liberal.

El Informe Nacional de Desarrollo Humano de este año (2011), presentado por el Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (Pnud), inicia señalando que Colombia es un país rural, más de lo que hemos pensado. No es el 25 sino el 32 por ciento  de los colombianos habitan los sectores rurales. Colombia entró a la modernización, no a la modernidad, sin haber resuelto el problema agrario, porque siempre pensó que el país era más urbano que rural. Construyó un modelo de desarrollo, inequitativo y excluyente, que conlleva al fracaso del mundo rural; rindiéndole más culto al mercado que al Estado, lo cual amplió las brechas entre lo urbano y lo rural.

Con esas apreciación de fondo, el Informe Nacional de Desarrollo Humano hace un balance integral sobre la situación del sector rural en nuestro país: acerca de las necesidades más urgentes de los habitantes rurales,  la manera en que se ha concentrado la tierra y el uso que se le ha dado, el impacto que esto ha traído (agricultura versus ganadería versus minería versus zonas de reserva ambiental), se examina el nivel de desarrollo económico en las zonas rurales, ubica los factores que impiden el ejercicio de la democracia en los sectores rurales, y sobre las consecuencias del debilitamiento de las instituciones públicas encargadas de orientar el sector agropecuario.

Análisis zonas rurales

La situación actual de las zonas rurales del país en cuanto al desarrollo humano, según el Informe, no es nada alentador. Para el caso del Cauca ni se diga. Para éste departamento se estima que el 36 por ciento de la población vive en las cabeceras municipales y el 64 por ciento habita de manera dispersa en las áreas rurales. Comportamiento diferente a las cifras nacionales en cuanto a la concentración territorial de la población que se ubica en los centros urbanos. El Cauca presenta una densidad de población de 40 habitantes por kilómetro cuadrado, en 42 municipios que conforman la estructura política departamental. La tasa de crecimiento estimada entre 1999-2015 es de 1.68 por ciento frente a 1.79 por ciento del promedio nacional. Por lo tanto, la relación urbano-rural en el Cauca se ha mantenido prácticamente constante durante los últimos 20 años a diferencia del resto del país, donde el proceso de urbanización es acelerado y creciente.

Las mayores concentraciones de la población del departamento la podemos ubicar, principalmente, en Popayán y en el Valle del río Cauca al norte y centro de la región. Los municipios con mayor densidad de población son Puerto Tejada (577.6 hab/km cuadrado) y Popayán (461.1 hab/km cuadrado). En el suroriente del departamento se destacan los municipios de Bolívar (80.7 hab/km cuadrado), Almaguer (67.7 por ciento hab/km cuadrado) y la Vega (62.6 por ciento hab/km cuadrado), con densidades de población y en donde sus actividades productivas se centran en la siembra de café, frutales y cultivos ilícitos.

Uso inadecuado de suelos

Según el Informe y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, el conflicto de uso de los suelos es la falta de coherencia entre el uso que se les debería de dar considerando su aptitud y potencialidad, según sus características y componentes y el uso que actualmente se les da. Lo más preocupante es que gran parte del territorio caucano, al igual que en el resto del país, ha sido sometido a usos no sostenibles, que han generado impactos ambientales negativos representados en la disminución de la capacidad productiva de los ecosistemas, destrucción en la biodiversidad, erosión, sedimentación, contaminación de suelos y aguas y alteración del balance hídrico de las cuencas hidrográficas. El Informe llama la atención que el uso inadecuado de los suelos es un factor que también ha producido conflictos por la tierra y esto se plasma en inequidad.

A lo anterior se debe agregar que la práctica de la ganadería en las zonas de laderas, han ocasionado progresivamente el deterioro de la capacidad productiva de los suelos por su debilitamiento.  De igual modo, la minería en el Cauca ha modificado de manera significativa los ecosistemas. Dicha actividad se concentra especialmente en la cordillera occidental (El Tambo, Suárez y Buenos Aires).

Conflicto por tierra

Además de los impactos antes anotados por el uso del suelo en el Departamento del Cauca, un factor que está generando conflictos serios, es el de la concentración de la tierra y su relación con la pobreza. Las mejores tierras en el Cauca están concentradas en pocas manos. A lo que se debe agregar que muchas áreas con vegetación natural están siendo colonizadas para establecer cultivos de coca y amapola. En otras palabras, el Cauca tiene serios problemas en el uso de la tierra, que van en contravía con la aptitud y vocación que tienen estos.

El análisis que se pude realizar de esta situación en el Cauca, es que la tierra ha sido y sigue siendo el eje central de su historia política y social. Ha sido un elemento determinante por ser un activo de alto valor no solamente económico, sino también estratégico. Es decir, los conflictos que se han presentado en el Departamento por la tierra no se han generado únicamente para su acaparamiento per se, sino también por su posición estratégica que trae consigo poder económico y político.

En concordancia con el Informe Nacional de Desarrollo Humano (2011), en el Cauca prevalecen esencialmente dos grandes conflictos: el conflicto agrario y el conflicto armado. Sin lugar a dudas el conflicto agrario y el conflicto armado están relacionados muy estrechamente; de tal suerte que la tierra, tal como lo subraya el Informe, se ha convertido en un instrumento de la guerra y de la disputa por el territorio.

No podemos olvidar que nuestro país ocupa el segundo lugar, después de Sudán, en generar mayor población despojada de sus tierras. Genera el 14.3 por ciento del desplazamiento forzado mundial. A lo que se debe agregar que dicha población que es forzada a dejar sus tierras, el 95 por ciento de estos hogares está por debajo de la línea de pobreza. Esto significa, si tenemos en cuenta el total de la población colombiana, según Censo (2005), que un 42 por ciento de los pobres extremos del país son personas que han sido forzadas a dejar sus tierras.

Distribución de la población y necesidades básicas insatisfechas

Volviendo a la situación del Cauca, el panorama sigue siendo crítico. La estructura espacial de la ocupación del territorio caucano se ha caracterizado por un marcado desequilibrio en la distribución de la población en los diversos sectores  en comparación con los territorios vecinos. Según el Dane (2005), el 46.4 por ciento de la población del departamento del Cauca presenta necesidades básicas insatisfechas (NBI). Este porcentaje equivalen al 167 por ciento con respecto a los habitantes de otros departamentos del país. Hay que tener en cuenta que la geografía del desarrollo social valora las condiciones de vida de la población a través de la satisfacción de las necesidades básicas y el establecimiento de las prioridades sociales en los campos de salud, educación, vivienda, saneamiento básico, recreación y participación comunitaria en relación directa con las condiciones sociales, económicas, culturales y de infraestructura que contribuyen a satisfacer dichas necesidades.

Según el Informe, el 64.3% de los habitantes de las sectores rurales del país, son pobres. Este índice de pobreza muestra claramente los desequilibrios regionales.

Para la zona urbana del departamento del Cauca se ha establecido el indicador de NBI en 50.6 por ciento y para el área rural en 62.5 por ciento. Las cabeceras municipales de Santa Rosa, Guapi, Sucre, La Vega, Balboa, Almaguer, Piamonte, San Sebastián e Inzá, presenta valores superiores al promedio departamental, en su mayoría son municipios con deficiencias en cobertura de servicios públicos, salud y actividades de desarrollo económico que se revierten en la calidad de vida de sus habitantes. 24 municipios del departamento del Cauca, tienen niveles altos de pobreza.

El 92 por ciento de habitantes de la región del suroccidente del país, que incluye el Cauca, se considera pobre; el 41.5 por ciento no alcanza a cubrir sus gastos mínimos con su ingreso, el 8 por ciento de la población omitió las comidas en uno o más días de la semana. Los niveles de desnutrición en el  Cauca son de una tasa de 36.6 por ciento de la población, niveles altos que colocan al departamento según el Informe Nacional de Desarrollo Humano entre los cinco regiones más críticas del país. Los niños caucanos menores de 5 años tienen retraso en el crecimiento en el 15 por ciento de los casos. También al respecto el Observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia de la República, una de las fuentes del Informe, hace referencia a la última Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin) realizada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la cuarta parte de los niños (28.9 por ciento) entre 5 y 12 años presenta anemia al igual que los niños más pequeños. Lo anterior es un problema de salud pública en la medida en que afecta tanto el desarrollo físico como el aprendizaje de un número significativo de la población caucana.

Índices educativos y económicos

Uno de los factores preocupantes del Informe Nacional de Desarrollo Humano, son los índices bajos en materia educativa en las regiones del país, especialmente en las zonas rurales. El Cauca cuenta con uno de los índices más bajos en materia educativa. El 33 por ciento de la población en edad escolar se encuentra por fuera del sistema educativo y una tasa de analfabetismo del 12.1 por ciento, siendo más patética la situación en el sector de la Costa Pacífica que alcanza el 39 por ciento.

Lo anterior va de la mano con el desarrollo económico del departamento del Cauca, representa escasamente el 2.3 por ciento del producto interno nacional. Sus actividades económicas se distribuyen así: 50 por ciento actividades agropecuarias (productos: caña de azúcar, café, maíz, fríjol, arroz, plátano, fique, yuca, papa, cacao, maní, palma africana, frutales y hortalizas). El resto del porcentaje lo compiten las actividades de servicio, artesanía, industria, minería, la pesca marítima y la ganadería. La ganadería en el Cauca ocupa la cuarta parte del territorio.

En conclusión, el Informe Nacional de Desarrollo Humano enfatiza que la tenencia de la tierra en Colombia, más concretamente en las zonas rurales  es uno de los componentes más relevantes de la estructura agraria  y el  que más afecta el desarrollo humano. Su actual estructura, dice, es el resultado de procesos históricos que han conducido a consolidar una alta concentración de la propiedad rural. El desafío que tiene el país según el Informe en mención es apostarle más al país rural si se quiere superar la pobreza y la desigualdad. Para ello se debe optar por un modelo de desarrollo  en el cual el bienestar de la población sea su fin esencial. Bienestar con equidad, con inclusión y democracia.

Fuente: El Liberal, 26 de noviembre de 2011

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Gracias 

Este video llega hasta nosotros gracias a los medios de comunicación de la Arquidiócesis de Popayán, que han registrado durante décadas episodios fundamentales para la vida contemporánea de esta ciudad. Aunque la música que acompaña quizás no resulte la más adecuada, este testimonio muestra algunas escenas de la visita de Juan Pablo II a Popayán el 4 de julio de 1986, cuando la ciudad aún presentaba visibles vestigios del terremoto que debió padecer 3 años atrás. Este es un importante documento para la historia eclesiástica moderna de la ciudad blanca.

Algunos quizá logremos recordar aquellos llanos plagados de moras y guayabas en donde se edificó el “templete”, así como la primigenia avenida, que luego se llamaría “Papal”, en honor a la visita del pontífice católico, pues fue engalanada precisamente para recibirle, en la planada de Campamento. En la esquina nororiental de estos llanos quedaba un hermoso y pequeño humedal, que fue parcialmente desecado para construir la urbanización Torres del Río, y su remanente, en el lugar que hoy ocupa el centro comercial Campanario.

Fuente: Ministerio de Cultura

El Ministerio de Cultura, como parte del programa ‘Memoria Literaria Nacional’ del Grupo de Literatura de la Dirección de Artes, conmemora en 2011 el Año Rufino José Cuervo, dedicado al centenario del fallecimiento de este gran escritor y filólogo bogotano.

Así lo determina la Resolución No. 0096 del 28 de enero de 2011, por medio de la cual el Ministerio de Cultura declara el 2011 como Año de Rufino José Cuervo, para honrar su memoria, promover su obra y fomentar la divulgación de su vida, como ejemplo para las nuevas generaciones de colombianos.

Elvira Cuervo de Jaramillo, gestora de esta gran iniciativa que apoya el Ministerio de Cultura, aseguró que “es muy importante llegar a las nuevas generaciones destacando la figura de Rufino José Cuervo, quien dedicó su vida a estudiar, a modernizar y a volver contemporáneo la lengua de Castilla. No solo en Colombia, sino además en todo el mundo hispanoparlante se debe reconocer a Cuervo como el artífice del buen español que nos une a todos”.

Las actividades del ‘Año de Cuervo’ que comenzarán oficialmente con la programación del II Festival de la Palabra y finalizarán en 2012, incluyen la publicación de un libro que escribirá Fernando Vallejo sobre Rufino José Cuervo, el cual se imprimirá en una edición restringida en la Imprenta Patriótica del Instituto Caro y Cuervo (ICC) y en una edición amplia con editoriales mexicanas. Su lanzamiento se hará en el primer semestre de 2012, para conmemorar, además, los setenta años de fundación del Instituto Caro y Cuervo (1942-1912).

Sobre Fernando Vallejo, la Exministra Cuervo de Jaramillo aseguró que es uno de los más grandes admiradores de la obra de Cuervo y que en una oportunidad afirmó: “Fue el hombre más bueno que ha tenido Colombia y por eso lo llamó San Rufino José”.

Por otra parte, a través de su página web http://www.caroycuervo.gov.co y de la página digital ‘Lenguas de Colombia’, el ICC propondrá un “juego lingüístico”, al que podrán acceder estudiantes de colegio y personas interesadas en la comprensión y utilización del Diccionario de Construcción y Régimen de la Lengua Española, obra que inició Cuervo en el siglo pasado y que terminó el ICC en 1994.

De igual manera, se están adelantando los trámites con el Banco de la República para expedir un billete con la efigie de Cuervo. Detrás de esta labor está el expresidente Belisario Betancur, miembro del Consejo Directivo del ICC.

Cabe destacar que bajo la coordinación académica del ICC, el Programa Nacional de Estímulos del Ministerio de Cultura abrió este año una beca de investigación en revisión editorial y crítica de la memoria bibliográfica de Cuervo. El propósito de la investigación editorial objeto de la beca es compendiar el pensamiento científico, literario, político y humanista del filólogo con base en la obra publicada por el ICC, en un volumen que se publicará a principios del año entrante.

“El ICC pretende, a través de esta beca, hacerle un homenaje a su mentor. Se espera que en un nuevo volumen, fruto de este trabajo editorial, se compilen algunas de sus producciones y se ofrezca un aporte innovador y significativo tanto de la obra como de su autor”, afirmó Genoveva Iriarte, Directora del ICC.

El Ministerio de Cultura inició el Programa Memoria Literaria Nacional en el 2008 con el ‘Año Tomás Carrasquilla’. En 2009 conmemoró el ‘Año Obeso–Artel’, dedicado a los dos representantes más destacados de la poesía afrocolombiana: Candelario Obeso y Jorge Artel. En 2010 destacó la figura de Eduardo Caballero Calderón, en el marco del centenario de su natalicio.

Visite el sitio en: http://www.mincultura.gov.co/cuervo/

En Colombia se han realizado varios documentales sobre este tema, de los cuales algunos se encuentran colgados en internet. Acudo a ellos como testimonio de épocas pasadas en que la juventud se divertía con músicas diferentes, con vanguardias diferentes. Estos videos son esfuerzos por establecer una línea de tradición sobre la apropiación del rock en las calles de Bogotá y otras ciudades del país. Disfrútenlos.

La primera tanda corresponde a un corto documental elaborado por el Museo Vintage: “Museo Vintage es […] un espacio virtual dedicado a la permanente recolección y exhibición de imágenes y sonidos reliquias procedentes de la Colombia pasada. En principio el Museo se concentra en el período comprendido entre los años 1800 y 1999. No es su intención perpetuar el eterno debate entre lo popular y lo culto o privilegiar una estética por encima de otra.”

Nación rock es una exposición artística del Museo Nacional de Colombia, que “presenta la incursión y apropiación en el país de un género musical internacional, que se constituyó en un referente de identidad e hizo visible a la juventud colombiana como actor social.La muestra está conformada por una selección de 190 objetos (instrumentos musicales, carteles, boletas, discos, vídeos, fotografías, letras de canciones e indumentaria), representativos de artistas y bandas que han hecho músicaen Colombia entre 1965 y 1995.”

A continuación otro documental elaborado en el marco de la exposición La Nación Rock:

La presente entrada se publica a propósito del aniversario del natalicio de Francisco José de Caldas, el 4 de octubre de 1768.

Los siguientes párrafos son retomados de un artículo de Rafael Antonio Álvarez Salcedo, publicado en la página Web Una Colombia Objetiva Siglo XXI como la VIII y última entrega de varios artículos cortos sobre este personaje. En él se mencionan algunas de las representaciones de Francisco José de Caldas en la memoria nacional. Usted puede ver el artículo en su página original AQUÍ. Sin embargo las imágenes de billetes y estampillas han sido complementadas y mejoradas, pero poco a poco se colgarán más imágenes y representaciones de este hijo de Popayán.

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Fue desagraviado por España cuando en 1925, en el vestíbulo del palacio de bibliotecas y museos de Madrid, el rey Alfonso XIII, con gran solemnidad, descubrió una lápida conmemorativa que ostenta esta significativa inscripción: “Perpetuo desagravio de la madre España a la memoria del inmortal neogranadino Francisco José de Caldas”.

El humanista español Marcelino Menéndez Pelayo le llama: “víctima nunca bastante deplorada de la ignorante ferocidad de un soldado, a quien en mala hora confió España la delicada empresa de la pacificación de sus colonias”.

En su honor un Departamento de Colombia lleva su nombre: Caldas.

Fue exaltado por el senador Laureano Gómez en 1934, sesiones del 12 al 17 de Septiembre, con motivo del debate contra el Presidente Olaya Herrera y su gobierno por haber entregado la soberanía Colombiana al Perú en el conflicto de 1932 cuando dijo: “Yo sé muy bien lo que es el país; desde hace mucho tiempo leí una de las obras del sabio Caldas, nuestro gran sabio Caldas, señor senador Turbay, (Gabriel Turbay), en la que se habla de la necesidad que tenía el Virreinato de la Nueva Granada de tener acceso al Amazonas, ese mare nostrum que el llamara en una memoria de admirable actualidad. El mismo granadino insigne habla en carta dirigida al sabio Mutis de las expediciones peruanas que venían a meter la hoz en mies ajena, violando así los linderos del Virreinato”. Y termina Gómez su intervención así: “Fundámonos todos en un frente patriótico para sostener nuestro derecho en el mare nostrum que dijera Caldas”.

Su efigie ha adornado billetes y una emisión de estampillas:

En Bogotá se encuentra la Universidad Distrital “Francisco José de Caldas”.

En el Planetario Distrital de Bogotá se yergue un busto de Francisco José de Caldas (ya no está allí).

La Plaza de las Nieves se adorna con una hermosa estatua de Caldas.

En la sede de la Sociedad de Ingenieros de Bogotá hay un óleo de Caldas distinto a como lo han representado los pintores de la época.

En Bogotá la Casa Museo Caldas se conserva como patrimonio Nacional por el arma de Ingenieros y está abierta al público. Carrera 8ª. No. 6-87.

En el año de 1968 mediante el Decreto Número 2869 del 20 de Noviembre, el gobierno nacional crea el CONSEJO NACIONAL DE CIENCIAS Y TECNOLOGIA Y EL FONDO DE INVESTIGACIONES CIENTIFICAS Y PROYECTOS ESPECIALES “FRANCISCO JOSE DE CALDAS”. Hoy COLCIENCIAS.

En Bucaramanga está el Colegio Sabio Caldas de primaria y el Instituto Caldas, de secundaria.

Entre nosotros está el Batallón de Ingenieros Militares No. 5 Francisco José de Caldas.

El área Metropolitana cuenta con el barrio “Caldas”.

También en Bucaramanga, hacia 1983 se fundó con el concurso de la entonces Universidad Cooperativa Indesco, hoy UCC, el Batallón de Ingenieros Caldas, los escritores Roberto García Peña, Alejandro Galvis Galvis, Rafael Ortiz González y Hugo Mantilla el “Centro de Periodismo Científico” que otorgó mención de Honor a Francisco José de Caldas y a Eloy Valenzuela Mantilla.

En Popayán existe el Parque Caldas.

La RAC, Red de Astronomía Colombia, propuso ante la UIA (Unión Astronómica Internacional) el nombre de Francisco José de Caldas para que con él fuera bautizado un cráter de la Luna. Descartaron su nombre ya que para ese tipo de nomenclatura no se tienen en cuenta los nombres de personas, que entre otras, tengan o hayan tenido la profesión de militares.

Y hay más que se escapan pero con el concurso de los lectores las estaremos actualizando.

Hasta aquí esta corta pero descriptiva biografía del precursor de la investigación científica en la América colonial independentista.

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Algunas otras muestras de la persistencia de Caldas en la memoria nacional son:

La Casa Caldas en Popayán

Fotografía: Andrés José Vivas Segura

El Parque Caldas

Estatua ubicada en el centro del "Parque Caldas", en Popayán. Foto: Andrés Vivas

<i>Bomarea caldasii</i>, en el costado norte de su estatua. Foto: Andrés Vivas

Hipsómetro y octante de Caldas, en el costado sur de su estatua. Foto: Andrés Vivas

Lápida en honor a Caldas, en el edificio del Panteón de los Próceres en Popayán. Foto: Andrés Vivas

 

Por: Francesco Tamburini
Universidad de Pisa
Revista de Indias, Vol 60, No 220 (2000)

En febrero de 1885, el Estado federal colombiano del Cauca, durante la guerra civil entre el insurgido partido liberal y el conservador, las propiedades del ciudadano italiano Ernesto Cerruti fueron destruidas y secuestradas con la acusación de cooperación con las fuerzas liberales. Las medidas de las autoridades caucanas y la consiguiente reclamación de Cerruti por la indemnización fueron la causa de los veintiseis años de crisis diplomática entre Colombia e Italia que llevó a la intervención de España y Estados Unidos como mediadores, la publicación de miríadas de documentos oficiales, juicios en los tribunales italianos y envíos de cruceros en los puertos colombianos. Sin suda alguna el «caso Cerruti» fue uno de los casos de derecho internacional privado más complicados con que Italia tuvo que gestear llevando el gobierno italiano también a enfrentarse con el emergente imperialismo norteamericano.

Lea este artículo AQUÍ

Entre las publicaciones de Frank Safford están El ideal de lo práctico: el desafío de formar una élite técnica y empresarial en Colombia (1976) y Colombia, país fragmentado, sociedad dividida (2002), con Marco Palacios. – Víctor Manuel Holguín / Unimedios

Por: Guillermo Parada, Unimedios

Frank Safford, profesor de la Universidad de Northwestern, experto en historia económica y política de Colombia en el siglo XIX, recibió el pasado mes de agosto el Doctorado Honoris Causa que le otorgó la Universidad Nacional de Colombia por su excepcional aporte a la memoria histórica del país. En entrevista con UN Periódico habla sobre la coyuntura política de América Latina.

UN Periódico: ¿Cómo empezó su recorrido para convertirse en uno de los grandes colombianistas?

Frank Safford: Mi carrera es accidental. Vine por primera vez a Colombia buscando un tema para mi tesis de PhD. Leí el libro de Luis Eduardo Nieto, Economía y cultura en la historia de Colombia, en donde dice que se pueden comprender las diferencias entre los partidos tradicionales colombianos a partir de sus intereses económicos. Aunque rápidamente encontré que Nieto estaba equivocado, hice investigaciones sobre empresas en la región de Bogotá y sobre el comercio. Ante esto, decidí escribir sobre historia empresarial. Terminé mi tesis en 1965 y en el mismo año regresé a la capital para hacer más investigaciones.

Trabajé en el archivo de la Academia Colombiana de Historia porque tenía los documentos del general Herrán, quien había invertido en una fábrica en Bogotá entre 1830 y 1840. Aunque no encontré temas interesantes, hallé un paquete de cartas del militar y otras personas que habían enviado a sus hijos a estudiar bajo su cuidado, en Estados Unidos. En las cartas se referían al tipo de educación que querían para los jóvenes. Decían: “A mí no me importa si mi hijo saca un grado, hay que meterlo en una fábrica para que aprenda cosas prácticas”. Esta clase de sentimientos solo están escritos, pues no es la percepción que se tiene sobre la clase alta de América Latina en el siglo XIX.

Por esa sorpresa abandoné la idea de un libro sobre la vida empresarial y empecé a escribir artículos sobre aquellos jóvenes en Nueva York. Esta investigación, por la que me concedieron el título Honoris Causa, se convirtió en libro El ideal de lo práctico, estudio histórico sobre el desarrollo de la educación en ciencias naturales y en ingeniería en el siglo XIX en Colombia.

UNP: ¿Cómo se siente ante la entrega de este reconocimiento?

F.S.: Estoy agradecido por el grado Honoris Causa. El decano Diego Hernández es muy enérgico y es consciente de que los ingenieros y profesionales de las ciencias naturales en Colombia tienen que internacionalizarse y relacionarse con centros importantes en tecnología. Él ha enfatizado en la necesidad de enviar profesores a países en Europa o Estados Unidos y tiene programas de intercambio con otras universidades en el extranjero.

UNP: ¿Piensa que usted se ha convertido en un personaje muy importante para Colombia gracias al mencionado libro?

F.S.: En realidad todo esto me sorprende. Cuando lo publiqué, un amigo colombiano me preguntó: ¿Por qué le dio por escribir sobre un tema tan raro? No esperaba que fuera gran cosa, lo escribí porque me interesaba el tema.

UNP: Usted pensó en hacer un libro y su tesis de grado en Argentina, pero acabó en Colombia. ¿Cómo percibe su interés en Latinoamérica?

F.S.: Casi nunca he dictado una clase sobre la historia de Colombia, quizá no habría sido de mucho interés entre los estudiantes. Siempre enseñaba cursos sobre América Latina en general y en algunas clases incluía a esta nación. Me considero no solo historiador de este país sino de América Latina.

UNP: ¿Cómo ve a América Latina hoy?

F.S.: Cuando Ronald Reagan –que yo considero más o menos un idiota– hizo una visita a tres países de Latinoamérica, dijo con gran sorpresa que todos son muy diferentes. Cuando vine con mi esposa a Colombia por primera vez, lo hicimos en autobús. Primero habíamos visitado Ciudad Juárez y Costa Rica, y encontramos que los cinco países pequeños de América Central son muy distintos cultural y políticamente. Pero así como Brasil es un megapoder económico, otros tienen muchas dificultades.

UNP: Pero un presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, de alguna manera estaba pensando lo contrario y planteó indistintamente la Alianza para el Progreso.

F.S.: Nosotros estuvimos aquí cuando llegaron los primeros voluntarios de paz y cuando Kennedy y Jacqueline vinieron a Bogotá en 1961. No estoy seguro de que él pensara que todos los países eran iguales. Aunque es posible que tuviera esta percepción porque en los Estados Unidos existe poco conocimiento sobre América Latina.

UNP: ¿Qué mirada tiene de Colombia y su incapacidad para lograr la paz?

F.S.: Es un problema muy difícil. Uribe hizo mucho para llevar a la guerrilla hacia las márgenes del país y despertó el afecto entre la población de las cuatro grandes ciudades de Colombia, según las encuestas en Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla. Pero nunca hacen encuestas a los campesinos, entonces no sabemos qué piensan. Uribe contó con un importante apoyo político durante su presidencia con el 70% y 80% de las personas encuestadas, pero él tenía otra cara. A mí no me gustaba la idea de una segunda presidencia contra las reglas de la Constitución, eso fue un gran error. Los únicos que lo apoyaron fueron los que trabajaron en su gobierno. Además, se dieron aspectos negativos que ahora están saliendo a la luz.

UNP: ¿Cómo podríamos analizar a una América Latina que ya no se siente el patio trasero de los Estados Unidos?

F.S.: Eso es saludable. No es bueno concebirse como una región dependiente de los Estados Unidos. Los países que están en el circuncaribe, como México, Colombia y Venezuela, son muy dependientes de Norteamérica porque tienen una economía pequeña y la mayoría de su comercio se produce con ese país. En cambio Brasil, Chile, Argentina o Perú tienen un comercio diversificado con Estados Unidos, Europa y Asia. De esta forma no son tan dependientes y pueden desafiar a los EE. UU.

UNP: Pasando al tema de la droga, ¿será que tendremos que legalizarla algún día?

F.S.: En esto voy a citar a mi señora, quien fue fiscal en los EE. UU. Ella piensa que se podría legalizar la marihuana, porque no tiene efectos tan negativos. También, legalizar la heroína porque no crea agresividad. Pero el consumo de cocaína puede ser demasiado peligroso porque sí genera agresividad y problemas psicológicos.

Edición: UN Periodico Impreso No. 148